Un temporizador desnudo hace un solo sonido, y ese sonido es la campana. Todo lo demás de la sesión es silencio, así que la única nota que la abre y la cierra pesa más de lo que sugiere su pequeño papel. ZenFlow trae un cuenco tibetano, y para la mayoría uno es toda la respuesta; aun así, ayuda saber qué estás escuchando.

## ¿qué campana deberías elegir?

Un cuenco de pie —lo que casi todos llaman cuenco tibetano—, golpeado una vez y dejado sonar. El sonido que quieres es grave para no sobresaltar, limpio en el golpe y largo en la caída, de modo que se adelgace hacia el silencio en lugar de cortarse. Un buen cuenco no anuncia el final de la sesión: se disuelve en él. El golpe importa más que el cuenco: bien golpeado, un cuenco modesto suena mejor que uno caro tañido sin cuidado.

## para qué sirven las campanas de inicio, intervalo y cierre

Tres lugares donde puede caer una campana, y cada uno hace algo distinto.

Una campana de inicio marca el umbral. Le dice al cuerpo que la atención ha empezado y que ya no hay nada que acomodar: una pequeña ceremonia que pone fin al inquietarse.

Una campana de intervalo cae en medio. Marca un tiempo que de otro modo mirarías en el reloj, y puede reanclar una mente dispersa sin una palabra. Cada cuánto ponerla es una cuestión aparte, que se trata en [campanas de intervalo](/es/journal/campanas-de-intervalo).

Una campana de cierre termina la sesión. Es la única que conserva casi todo el mundo. Debería llegar lo bastante suave como para hacerte emerger en vez de sobresaltarte: la diferencia entre que te llamen y que te despierten.

## por qué basta con una campana

Una tabla de sonidos llena de opciones es una decisión que tomas antes de cada sesión, y una sesión es el lugar equivocado para elegir tonos. Una campana en la que confías desaparece; dejas de oír la app y empiezas a oír la campana. El plan de pago de ZenFlow añade más campanas y programas de intervalo a medida para quien los quiera, pero el único cuenco que regala es, para casi cualquier práctica, todo lo que una campana necesita ser. Elige una que no te importaría oír a diario durante un año, y luego deja de elegir.